"La mayoría de las mujeres está detenida por micro tráfico o pequeña venta de drogas, lo que se explica por la persecución a los eslabones más débiles de la cadena", explicó Anabella Museri, investigadora del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Según estudió la institución, casi todas tienen hijos a su cargo (el 86%), que cuidan y mantienen solas. Cuando caen, permanecen en las cárceles con sus hijos menores de cuatro años presos junto con ellas; los mayores, lejanos y desamparados."Se nota un aumento notable de mujeres presas por este delito, de la mano del incremento de la pobreza y la exclusión. Ellas están más expuestas en esta guerra contra el narcotráfico que se dirige principalmente a los eslabones más débiles", señaló. "La pena que cumplen las mujeres, por lo general de cuatro años y medio, es desproporcionada, básicamente porque son delitos que no implican el ejercicio de la violencia, porque la gran mayoría de ellas son primarias (delinquen por primera vez) y porque la pena tiene consecuencias muy fuertes, que se extienden a toda la familia", sostuvo. Señaló que una buena propuesta es bajar el mínimo de la pena para que pueda ser un delito excarcelable. "Es necesario buscar medidas alternativas y repensar el castigo. Hoy se les da prisión domiciliaria pero no pueden salir a trabajar para poder alimentar a sus hijos", concluyó.